!Un vehículo propio puede cambiar tu vida!

"Solo un minutito. Si, ahorita me muevo, eh..."
Y cuántos pretextos más decimos taradamente para estacionarnos donde no se debe.
Mucha gente, para poder terminar de pagar el auto que ostentan de manera grotescamente mal educada, parece que tuvo que vender el cerebro y hasta la conciencia.
¿O es que éste país ha llegado ya a la mísera vileza de transgredir todo elemento de autoridad?
Peor que el analfabetismo social, es la odiosa costumbre del valemadrismo.
